La invasión a Irak debería hacernos ver que sólo vivimos autoengañados en una paz inventada, mientras que los que tienen conciencia de que la guerra es inherente al ser humano, aunque tome diversas formas (económica, política, publicitaria, militar, etc.), nos siguen agrediendo sin que nos defendamos. El arma letal para el actual imperio se encuentra en todos los países, no es un arma destructiva, es un arma creativa, porque al fundar con ella el nuevo mundo, el actual empezará a transformarse para emularlo. No por nada los doctores de la ley judía pretendieron eliminar a Cristo, porque con sus críticas y señalamientos ponía en peligro la autoridad y el poder de aquellos. Pero la guerra de éste personaje histórico era no fraticida, como lo mostró cuando pidió a Pedro que enfundara su espada. Si la sociedad civil empezara a practicar la guerra que aquél hombre vino a enseñarnos, no habría gobierno ni tecnología bélica que pudiera enfrentarla. Dicha guerra no fraticida tendría que tener como directriz a un comunismo no marxista (semejante al que practicaron los cristianos de los primeros siglos), que como equilibrante del capitalismo, nos permita salir del actual totalitarismo disfrazado de nuevo liberalismo. Jesús Morfín G. http://mx.geocities.com/ecocidio |