Re: La Amistad por la Espiritualidad Hay algo excepcional en la amistad, algo que otorga vida al alma. Desde afuera o desde el interior de nosotros mismos, un destino moldea nuestras vidas y nos deja, grabada a fuego, la importancia de las buenas amistades. Las personas que conocemos, especialmente aquellos amigos que conservamos, nos son enviados y nosotros somos enviados a sus vidas, con el propósito mutuo de ayudarnos y descubrirnos. Esto significa que nuestra amistad no es un hecho fortuito... nuestros respectivos caminos se han cruzado por alguna razón especial. Tanto a ti como a mi se nos ha brindado la oportunidad de ver la vida a través de las percepciones personales del otro. Siempre tengo en cuenta las cosas que son importantes para ti en este caso... y tu quizás eres consciente de aquellas que yo más valoro. La amistad nos ayuda a desarrollar una sensibilidad más profunda y la capacidad de compartir los sentimientos de los otros, a medida que aprendemos a respetar un punto de vista diferente. Los lazos de amistad nos facilitan la comprensión, tanto de nosotros mismos como del lugar que ocupamos en el circulo de la vida. Cada uno de nosotros es una parte importante de todo lo que existe. Tu eres un ser único y singular como yo. Cada uno de nosotros posee aptitudes especiales otorgadas por Dios. La amistad se asemeja a la lluvia que nutre a la planta, y también se asemeja al sol que estimula el crecimiento de esa planta. A través de la amistad, nosotros nos ayudamos mutuamente a reconocer y a desarrollar tanto el potencial que se oculta en nuestro interior. En una amistad, ambos compartimos las penas y las alegrías del otro. Nos damos animo uno al otro cuando el temor o la desconfianza se empeñan en derrotar a la esperanza. Ambos nos alentamos a hacer uso de la fuerza que residen dentro de nosotros para perseverar y así obtener el triunfo anhelado. Como el jilguero que trina su canto de alabanza, como la marea que abraza la orilla del mar, así mi espíritu se regocija en la magia que se ha creado entre tu y yo. La vida es mucho más que lo que aparenta ser, y mucho más que lo que de ella sabemos... ya que cada día se presenta un nuevo descubrimiento, y no podemos saber que podrá traer hasta nosotros el viento del porvenir. Sin embargo, tengo una profunda certeza: el conocerte ha hecho de mi vida una mejor persona, y guardaré siempre algo de ti en mi corazón. Que un hermoso Angel te acompañe y te guíe constantemente en tu camino. Ricardo. |