Personas en Acción - Guía Web: Ecología, Solidaridad...
Nuevo - Guía Web: Ecología, Solidaridad,
Crecimiento Personal, Cambio Social, Países ...
Guía Compras: Libros, DVD, Música ... - English
Contenido, Índice, Azar - Tablón - Donar, Acerca
Personas en Acción: Tablón de Mensajes: Tablón Archivado: Archivo Enero/Marzo 2002: Rafael Alberti por Francisco Arias Solis  
Más

Rafael Alberti por Francisco Arias Solis
Tablón de mensajes
Mensajes
Temas relacionados:   Archivo Enero/Marzo 2002    

Esta página es parte del tablón archivado. Puedes leer o publicar nuevos mensajes en el tablón actual.

Búsqueda en el Tablón | Último Día, Tres Días, Semana | Log In | Log Out | Registro | Perfil | Árbol | Ayuda

La Tierra, África, desde la nave espacial Galileo, por NASA/JPL La Tierra, el mármol azul (el oeste), por NASA - Centro de Vuelo Espacial Goddard La Tierra, vista desde el Apolo 17, por NASA La Tierra, el mármol azul (el este), por NASA - Centro de Vuelo Espacial Goddard



Francisco Arias Solis
27 ene 2002 - 15:41   Editar Mensaje Borrar Mensaje Mover Mensaje (Sólo Moderador/Administrador)
ÇENTENARIO DEL NACIMIENTO
DE RAFAEL ALBERTI
(EL PUERTO DE SANTA MARIA, 1902-
EL PUERTO DE SANTA MARIA, 1999)

“¡Sal, hortelana, del mar,
flotando, sobre tu huerto,
desnuda para llorar
por el marinero muerto!”
Rafael Alberti.

LA VOZ MARINERA

“Nací a la sombra de las barcas de la Bahía de Cádiz -nos contaba Rafael- , cuando -1902- las
gentes campesinas de toda Andalucía se agitaban, hambrientas. Los primeros blancos que
aclararon mis ojos fueron los de la sal de las salinas, las velas y las alas tendidas de las
gaviotas”.

Es tan clara y simple la melodía de este mar -claro mar de Alberti- que difícilmente pudiera
avenirse con la elocuencia de los grandes mitos. En el mar de Alberti se juega a sirenas y a
marinerillos. También se juega a piratas, con naves corsarias y todo. Valerosa expedición esta
que cruza el mar a todo vapor, a todo color, a todo rumor.

Rafael Alberti, último mito viviente de la Generación del 27, murió en la madrugada del 28 de
octubre de 1999 en su casa Ora Marítima de El Puerto de Santa María. Tenía 96 años. Poeta
jondo, dramaturgo comprometido, pintor sensible y hombre de paz, la voz de Alberti ha sonado
con potencia enorme por todos los mares a lo largo de este siglo.

El poeta gaditano, andaluz y universal Rafael Alberti nació el 16 de diciembre de 1902 en El
Puerto de Santa María. En 1913, Alberti ingresaba en el Colegio de San Luis Gonzaga, regentado
por los jesuitas. Empezó por entonces a despertarse en el joven Rafael la vocación de pintor. En
mayo de 1917, la familia Alberti decide trasladarse a Madrid. Alberti pasa muchas horas en el
Museo del Prado estudiando y observando a los copistas. Su vuelta al Mediterráneo, le recuerda
su niñez atlántica; Málaga va a constituir un sustituto de los días pasados junto al otro mar.

Alberti escribe su primer poema la noche en que su padre muere en 1920. Es en 1923, recién
estrenada la dictadura del general Primo de Rivera cuando nuestro poeta comienza a trabajar en
los primeros poemas de lo que luego será su primer libro Marinero en tierra, lleno de versos
“que iba sacándome de mis nostalgias del mar de Cádiz, de sus esteros, sus barcos y sus
salinas...” Estos poemas, escritos a la sombra de Gil Vicente y de los cancioneros musicales de
los siglos XV y XVI, los escribe en la sierra de Guadarrama donde se encuentra descansando,
víctima de una enfermedad de pulmón. Los días que baja a Madrid los pasa con sus nuevos
amigos de la Residencia de Estudiantes de la Institución Libre de Enseñanza: García Lorca,
Salvador Dalí, Luis Buñuel y Moreno Villa. También entra en relación por aquellos días con
Jorge Guillén, Vicente Aleixandre, Gerardo Diego y Pedro Salinas.

En 1925 aparece Marinero en tierra que pocos meses antes ha dado a su autor, al alimón con
Gerardo Diego, el Premio Nacional de Literatura. Traba conocimiento con su admirado Juan
Ramón Jiménez, quien comienza a aconsejarle y establece amistad con José Bergamín.

El claro mar de Alberti tiene también su marina, traspasada de inequívoca luz andaluza. “El
marinerito de mi carta de 1925 creció muy pronto -nos dijo Juan Ramón Jiménez-. Su marinera
preciosa de mis calles del mar se la quedó tan en hilo, que al poeta le daba vergüenza salir a la
calle de Madrid con tanta carne fuera (...). Rafael Alberti le va a decir a lo mirado una gran cosa
del tamaño por lo menos del mar de Cádiz, el más bello mar, para mí, del mundo, el golfo más
rico de poesía sudoeste que yo conozco”.

Entre Marinero en tierra y los primeros poemas de la guerra civil española. Alberti crea una
obra que le asegura un puesto notable en la lírica española. En la misma línea de su primer libro
están La amante y El alba de alhelí. Con motivo del tercer centenario de la muerte de Góngora
(1927) escribe la prodigiosa arquitectura de Cal y canto. Sobre los ángeles, es uno de los hitos
fundamentales en la lírica española moderna, y supone una doble ruptura: de forma, en su
tendencia hacia el simbolismo, y de fondo, por la aparición de un cultivo más intenso de la
intimidad.

Su compromiso político se produce al final de los años veinte, y en 1933, siendo ya miembro del
partido comunista, funda con María Teresa León, la compañera de su vida, la revista
revolucionaria Octubre; a partir de ese momento su postura se hace cada vez más comprometida
con el Frente Popular, posición que se acentúa, una vez estallada la guerra civil, como secretario
de la Alianza de Escritores Antifascistas. Son características a este respecto, Capital de la gloria
y El poeta en la calle. Rafael Alberti, el indiscutible iniciador de la poesía revolucionaria en
España, tiene sobre Emilio Prados -que tal vez cronológicamente se le adelanta en alguna
composición- la ventaja de haberse convertido desde el primer momento en jefe visible de esta
nueva orientación de las letras. Alberti está convencido de consagrar su inspiración a una causa
noble. El compromiso con la sociedad es llevado a cabo con todas sus consecuencias a pesar de
las reacciones que llega a provocar. Esta “poesía de urgencia” ha invertido el ideal lírico de años
atrás. La ética por encima de la estética.

En 1939 llegó ese día sin alba. Una avioneta llevó a Alberti y a María Teresa a Orán. Luego;
París, Buenos Aires, Roma... Viajero universal. Alberti se convirtió en uno de los símbolos más
representativos de la otra España.

Con posterioridad a la guerra publica un buen número de libros que han acrecentado su
reputación como uno de los más importantes poetas contemporáneos. Son de destacar: Entre el
clavel y la espada, Coplas de Juan Panadero, A la pintura, Retornos de lo vivo lejano, Ora
marítima, Roma, peligro para caminantes, Los ocho nombres de Picasso... De su producción
teatral merecen citarse los siguientes títulos: Fermín Galán, El hombre deshabitado, El adefesio,
para muchos su pieza teatral más lograda, y Noche en el Museo del Prado. Es asimismo autor de
una serie de semblanzas de escritores reunidas en Imagen primera de..., y de las memorias
recogidas en La arboleda perdida. La antología Sólo la mar (1994), ilustrada por el autor y
preparada por María Asunción Mateo, recoge los temas fundamentales de la poética albertiana:
el amor, el exilio, la libertad, la mitología y el mar.

Tuvo que esperar la muerte de Franco y aún tardó en volver. El 27 de abril de 1977 llegó a
Barajas con María Teresa y su hija. El canto de La Internacional le humedeció los ojos. “Me fui
de España con el puño cerrado y vuelvo con la mano abierta en señal de concordia”. Aceptó ser
candidato al Congreso por el partido comunista.. También tuvo el reconocimiento absoluto en su
país: Premio Nacional de Teatro (1981), Cervantes (1983) y Premio Andalucía de las Letras
(1993).

“Su poesía tiene -decía Pablo Neruda- un aroma enlutado de Gustavo Adolfo Bécquer”. Alberti
sacó de Andalucía el escandinavismo de Bécquer y el lunatismo de Juan Ramón. Pero también
sacó el surismo espléndido de litoral: la sensibilidad exacta de la mejor Andalucía; de Andalucía
atemporal e inesperada.

Hay en la poesía de Rafael Alberti -limpieza, pureza- segura, firme, dura, duradera: de cal y
canto. Sus ángeles -o su ángel andaluz- le construyeron esta pared andaluza. De cal y canto, la
poesía de Alberti se alza y se afirma, vertical, pisando tierra, mirando al mar, entre dos cielos.
Parte y define la luz misma como el muro encalado de un patio en la casa andaluza de tradición
romana. Cádiz, los puertos, Bécquer y, además, el llamarse Alberti. Y en consecuencia, ¡a qué
distancia de todo el romanticismo o costumbrismo, sucio-pintoresco!

La poesía de Rafael Alberti con sus resonancias (Italia, renacimiento, cancioneros, idealismo,
andaluz...) es ante todo, como El Puerto de Santa María, como Cádiz, limpieza, belleza,
pulcritud. En Andalucía antes de saber lo que es bello, se sabe lo que es limpio. Y todo es -lo
que es- limpio o bello: pulcro.

El juego, limpio, de torear -nacido en Ronda y Cádiz, renacido en Chiclana- tiene su imperativo
estético y moral en la pulcritud (limpieza, belleza). El torero luminoso con el toro sombrío, por
la suerte, establecen ese principio de limpieza que condiciona el juego (su moral, su belleza):
perfección de razonamiento matemático, identificación del espacio real y el geométrico; la
exactitud hasta la crueldad. Esa suma de exactitudes, de claridad, de nitidez, crueles, es andaluza
típica -característica de la obra y, sobre todo, de la personalidad poética de Rafael Alberti, como
de otros tres andaluces universales: Lorca, Falla y Picasso.

El canto poético de Alberti empezaba por ser canción, por ser canto rodado en el ímpetu de la
corriente lírica, hasta hacerse más plano cada vez, más pleno; hasta ahondarse más, limpio y
liso, lisa y llanamente: más llano, más simple, más puro, en el sentir, fluir poético del
pensamiento. La poesía de Alberti ha sumado tradiciones y se ha parado en seco de pronto. Así
Rafael Alberti hizo su poesía: porque le dio y como le dio la realísima gana. Del modo más
perfecto, o del único modo perfecto: el poético puro. La poesía de Alberti adquiere, de este
modo, sitio excepcional y distinto en la lengua española. De tal modo la voz marinera de Alberti
ha logrado una poesía la mar de clara. Y aquel marinero en tierra se fue al mar. Y como dijo el
poeta: “Ya está flotando el cuerpo de la aurora / en la bandeja azul del océano”.

Francisco Arias Solis
e-mail: aarias@arrakis.es
URL: http://www.arrakis.es/~aarias

Siempre podemos hacer algo por la Paz y la Libertad

Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus páginas el logotipo o banner de
Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL:
http://www.arrakis.es/~aarias/internau.htm
Gracias

Inicio - Búsqueda - Nuevo - Guía Web: Ecología, Solidaridad, Crecimiento Personal, Cambio Social, Países ...
Guía Compras: Libros, DVD, Música ... - English - Contenido, Índice, Azar - Archivo - Tablón - Donar, Acerca
Rafael Alberti por Francisco Arias Solis - Tablón de Mensajes - Personas en Acción
http://personasenaccion.com/tablon/1/897.html