| hola soy luna, mama de una maravilla de 6 años, antes de ser mama hice el curso de formación de pedagogía waldorf, lo que mas me gustó fue la concepción que se tiene del ser humano según la antroposofia, y lo que menos me gustó y por lo que mi hija no va a una escuela waldorf es porque primero en españa han perdido el norte las que conozco (en Madrid), y segundo porque a la educación waldorf, desde mi punto de vista, le falta libertad. Haciendo el curso waldorf oí hablar de Summerhill, me informe sobre ellos y estuve en una conferencia de ellos en la universidad autónoma de madrid, me gustó pero le falta la parte que yo llamo espiritual y con ello me refiero a que todo depende de mi trabajo interior, de mi nivel de consciencia y desde ahí, mi visión interior, ver y actuar en el exterior con la mayor aceptación posible. Luego me informé de la escuela de ecuador pestalozzi, y en españa: A la Vida, Colectivo iperión (madrid), Ojo de agua (alicante), etc.; y llegué a Crecer sin escuela, (es una agrupación a nivel nacional de familias en la que los niños no están escolarizados), y busco donde emplazarme con mi pequeña, lo que más valoro es el trato a la infancia, para mi, son maestros que solo ponen de manifiesto, mejor que nadie debido a su inocencia aún no manipulada, nuestras limitaciones o como diría Ramtha nuestros sueños no hechos realidad; tambien me gusta la costa, mi alimentación es básicamente cruda (fruta y frutos secos), no veo la televisión, no quiero vivir en ciudad, opto por tratar al niño desde el amor y aceptación incondicional, paciencia, respeto, no juicio, confianza, objetividad, intentando traspasar mis limitaciones al interactuar con ellos. Para estar en esta linea lo que utilizo como herramienta, así como en toda mi vida, es mi trabajo interior, mi búsqueda personal de mi esencia. Puedo decir que he tenido tantos aprendizajes sabios con pequeños, que considero una suerte mi debilidad por ellos. Con un amigo de 5 años tuve una experiencia: la actitud que tenía él, no especialmente conmigo sino en general, yo la vivía fatal y la energía se movía en mi que no quería ni verlo, no podía aguantarlo; yo sabía que tenía algo pendiente con él y gracias a dios él vino a ayudarme. Sabiendo que tenía que aprender algo de la situacion y que, como digo yo, el pequeño solo estaba trabajando (para mi los pequeños trabajan muy duramente intentando ayudar a los adultos a volver a esa esencia que tenemos todos y que es la misma que la suya; lo que pasa que el adulto suele quedarse en juzgar la actitud del niño y catalogarlo de malo, travieso, egoista, mentiroso, manipulador, etc.......; cuando por experiencia propia solo estamos viendo en ellos lo que no queremos reconocer en nosotros mismos, por eso los niños tienen esa capacidad de actuar de manera totalmente diferente según con quien estén y donde estén; no todos tenemos lo mismo pendiente de aprender) pues intenté observar lo que yo vivía por dentro cuando estaba con él, aprendí mucho con lo que el terminó su trabajo, y desapareció esas actitudes cuando estaba yo(sin mediar ni una palabra entre él y yo) y sin forzarlo, lo que empezó a crecer en mi fue un amor incondicional hacia él, lo que siento cuando está presente es una expansión en el plexo solar de plenitud; y así es mi historia con los niños, mi chiquinina es mi gran maestra, hasta la fecha, nunca se ha equivocado. A dia de hoy no quiero escolarizar a mi chiquinina, pero si me gustaría formar un grupo de niños para que se relacionen y se vayan atendiendo sus necesidades según vayan surgiendo, siempre desde la toma de consciencia del adulto. |