Hola, vivo hace varios años en un pueblo pequeñísimo (5 habitantes). Me asombra ver tanta gente dispuesta a venir vivir a un pueblecito y no entiendo como estos siguen muriendo. Si fuese así los pueblos estarían llenos de vida, pero vamos descartando, lo primero: NO HAY TRABAJO, Segundo: tienes que crear tu propia fuente de ingresos y para eso hace falta pasta, tercero: el pueblo puede estar deshabitado pero tiene propietarios que serán tu mayor impedimento, no están dispuestos a vender, ni alquilar, si lo hacer piden cantidades desorbitadas, por lo que es muy difícil encontrar vivienda o tierras para trabajar o montar tu negocio… ¿QUIEN NOS QUEDA?, pues por eso los pueblos están deshabitados. La naturaleza es muy bonita y todo eso pero en realidad la gente no esta dispuesta a renunciar a las comodidades que tienen, no somos realmente sinceros, no tenemos capacidad de sacrificio, no aguantamos el frío ni el calor, somos blanditos, el sistema nos ha hecho así para que dependamos de todos esos pequeños artilugios que construyen nuestra vida. Para que nuestra única obsesión sea comprar esto o aquello, incluso la conciencia ecológica, la vida sana y natural, es un objeto de consumo más, una moda… tomo leche de soja porque pobres vaquitas, pero paso por alto que están arrasando el amazonas para sembrar cultivos transgenicos para satisfacer la demanda de tantos nuevos naturalistas. Las personas que se fueron de los pueblos fue por algo,trabajaban de sol a sol, no les daba para vivir dignamente, cada pequeña tarea cotidiana es un mundo. Las personas que tienen niños, la decisión de irse a un pueblo donde el más joven de tus vecinos tiene 83 años es una grandísima putada para sus hijos, los niños necesitan estar con otros niños para crecer sanos, los seres humanos somos seres sociales, por lo tanto, si buscamos un sitio donde nos den una casa, trabajo, colegio, etc, etc, eso no es un pueblo abandonado, eso es una cuidad. Las cosas no se construyen únicamente de buenas intenciones y slogans "Alternativos", hay que hacer, y se necesita ingenio, sacrificio y mucho mucho curro. Yo monté una miniempresa de turismo, sin un duro, tengo hasta el alma hipotecada, me paso el día trabajando, y aunque mis clientes me dicen ¡Que guay! Que bien te lo has montado aquí en el campito esta tranquilidad, que bonito, claro para eso estoy para que se lo pasen pipa y vuelvan a este lugar idílico. Pero la realidad es que no soy más libre, el capitalismo tiene los dedos largos y es prácticamente imposible huir de él, tengo más srtess que la de la vendedora del El Corte Ingles, esto se llama stres rural. Te pasas dos cuartos de tu vida en un coche, quemando gasolina para allá y para acá, si realmente nos hicieran un estudio de impacto ambiental nos mandaban a Madrid, los residuos que emites son más contaminantes porque las zonas no están preparadas para reciclajes ni nada, todo va a vertederos donde se queman, claro puedes hacer como yo que me voy de viaje con mi basura y se la dejo a Esperancita, tus aguas sucias seguramente van a algún pequeño arroyo y para beber pinchas un esmirriado acuífero en peligro de extinción, este es el lado feo, el que ninguno nos planteamos cuando pensamos en la ecológica, bonita y tranquila vida de campo. Yo no pretendo enriquecerme solo comer, la casucha en ruinas que he comprado necesita arreglos para que no se me caiga encima. Aun así sigo creyendo en este proyecto, pero me da pena cuando veo gente venir llena de ilusión, que lo ha dejado todo y se pegan el estrellón, vienen pensando en todas esas cosas bonitas que se dicen pero desconocen las tremendas trabas que existen. Si aun así sois valientes os animo, en mi pueblo no hay bar, no hay casas rurales, tenemos que traer trabajadores de fuera porque solo podemos asegurarles unos pocos meses de trabajo al año. El turismo es una de las pocas formas que tienen estos pueblos de generar trabajo para los que quieran vivir aquí, la agricultura ecológica, pequeñas industrias artesanales, etc. Hoy existen formulas que hace 30 años no había. Yo os invito, trabajamos en la zona del Alto Tajo, hacen falta personas con proyectos que estén dispuestos a montar sus pequeños negocios, es una zona con un montón de posibilidades, la demanda existe, falta gente valiente, animo pero claro sabiendo lo que hay, hay que saber cual es la realidad, no todo son flores y pajaritos. |